viernes, 14 de noviembre de 2014

Iglesia Colegial del Divino Salvador I (1674-1712)

Comienzo con la Iglesia Colegial del Divino Salvador de Sevilla, que es considerada como el segundo templo más importante de la ciudad tras catedral por su importancia histórica y monumental. Hasta el siglo XII, el espacio urbano donde se levanta el actual templo del Salvador fue el principal centro religioso de la ciudad, ya que anteriormente a la construcción del templo cristiano en este mismo lugar estuvo la primera mezquita aljama de la ciudad construída por Ibn Adabbas en el siglo IX, que a su vez se levantó sobre una primitiva basílica romano-visigoda. Pero a finales del siglo XII, cuando los almohades decidieron construir una nueva y mayor mezquita Aljama más al sur, la mezquita de Ibn Adabbas pasó a un segundo lugar y dejó de ser el principal foco religioso que había sido siempre este rincón de la ciudad desde épocas antiguas. Con la conquista castellana y el paso de los siglos ambas mezquitas mayores de Sevilla fueron reconvertida en templos cristianos hasta que decidieron demolerlas y crear nuevos templos religiosos sobre ellas. En el caso de la gran mezquita almohade se construyó la catedral gótica en el siglo XV, y sobre la otra gran mezquita, la que nos importa en este reportaje, la de Ibn Adabbas, se construyó la Iglesia del Divino Salvador a finales del siglo XVII coincidiendo con el culmen del barroco sevillano. 


El templo presenta un pesado frente que sigue el modelo de las Iglesias contrarreformistas donde aparecen tres portadas que corresponden a cada una de las naves del templo. El frontón está rematado por una espadaña flanqueada por dos pináculos. La cúpula es por dimensiones una de las más grandes de la ciudad realizada por Leonardo de Figueroa en 1.696. En un principio el templo pretendía seguir el modelo de la catedral de Jaén pero finalmente se desechó la idea aunque en su interior existen reminiscencias de las catedrales renacentistas andaluzas.
 

Al igual que como ocurre con la catedral, la Iglesia del Salvador es casi tan ancha como larga porque ocupa la planta de una mezquita. La iglesia se encuentra estructurada en tres naves, siendo la principal de mayor altura y diseñadas por Leonardo de Figueroa. La nave central está cubierta por bóveda vaída, mientras que las laterales presentan bóvedas de aristas. El crucero se encuentra cubierto por una cúpula de tambor poligonal, rematada por linterna, también diseñada por Figueroa.




Nave central hacia la fachada principal y detalle del impresionante órgano de estilo neoclásico rematado con angelitos, y que se sitúa en una tribuna. Según dicen es uno de los que mejor suenan de la ciudad. 



miércoles, 16 de julio de 2014

Santa María la Blanca (1650-1665)

La Iglesia parroquial de Santa María la Blanca se encuentra situada sobre una de las sinagogas que en 1253 concedió Alfonso X el Sabio a los judíos que vivían en Sevilla. Al igual que Santa Cruz y San Bartolomé, en ellas practicaron su religión hasta que fueron expulsados de la ciudad en 1480. Otros historiadores consignan el año 1391 como año de tensiones sociales que derivaron contra la minoría hebrea, asaltando la judería, provocando la muerte y huida de éstos con la consecuente supresión de sus sinagogas. Aspecto no cierto del todo ya que en Sevilla continuó viviendo una comunidad de judíos relevante, que fue atacada directamente con la llegada de la inquisición, aproximadamente en 1480. Estas sinagogas fueron transformadas en templos cristianos, siendo consideradas Santa Cruz y Santa María la Blanca como iglesias dependientes directamente de la catedral de Sevilla.

Sobre la antigua puerta judía se elevó un arco ojival, y es presumible que su interior fuese remodelado en profundidad. La reforma terminada en 1665, fue financiada por el canónigo Justino de Neve y llevada a cabo por el arquitecto Pedro Sánchez Falconete quien dotó de un sabor netamente barroco al interior del templo, modificando parcialmente la fachada principal. Las yeserías de las naves, las columnas de mármol rojo procedente de Antequera y las nuevas pinturas y retablos tendieron a borrar los rasgos medievales de este antiguo templo.

Vista exterior del templo
Antes de ser iglesia cristiana fue sinagoga y mezquita. Templo de las tres religiones.
"Esta es la casa de Dios y la puerta del Cielo" reza en la fachada.
Portada lateral con columnas romanas y capiteles visigóticos
Más información: iaph



domingo, 13 de julio de 2014

Iglesia de la Anunciación (1565/1579)

La Compañía de Jesús se estableció en Sevilla en 1554 gracias a la duquesa de Medina-Sidonia y de la condesa de Niebla, quienes solicitaron a San Francisco de Borja que enviase algunos padres a la ciudad. En 1557 adquirieron la casa al capitán Hernán Suárez de Alcántara donde asentaron el primer colegio de la Compañía de Jesús en Sevilla.
Las obras de la iglesia de la Anunciación comenzaron en 1565 con diseños del Padre Bartolomé de Bustamante. Un año después fueron modificadas las trazas en una junta de oficiales presididos por Hernán Ruiz II o el Joven, manteniéndose una nave y otras características que había diseñado Bustamante. Debido a la falta de fondos la finalización del templo se prolongó hasta el 27 de septiembre de 1579, en que fue consagrado bajo la advocación de La Anunciación, pasando con posterioridad a ser la sede de la Casa Profesa.
En su construcción intervinieron arquitectos de la talla de Bartolomé de Bustamante y Hernán Ruiz el Joven, además de una serie de hermanos jesuitas carpinteros, herreros, etc., como es el caso de Francisco Pereña, Antonio Gil, Gonzalo de Hernández, el cantero Hermano Martín de Baseta, etc.
La portada principal, con diseño del arquitecto cordobés, intervino probablemente en la obra escultórica Juan Bautista Vázquez. Para el embellecimiento interior también participaron padres y hermanos jesuitas como el caso del Hermano Alonso Matías con la realización del retablo mayor, realizado entre 1604 y 1606.
La planta del colegio también sufrió algunas modificaciones como las solicitadas al Padre General por Giuseppe Valeriano defendido por Juna Bautista Villalpando. Las obras comenzaron en 1587 y se finalizaron en 1610. Los constructores de este edificio fueron el arquitecto Hermano Padreo Sánchez y Juan de Carvajal, con los carpinteros Gonzalo Hernández y Diego Hernández.
El terremoto de 1755 afectó a algunas partes del edificio, sobre todo a la linterna de la cúpula que fue renovada, con toda probabilidad, por el arquitecto Sebastián Van der Borcht.
Tras la expulsión de la compañía de Jesús llevada a cabo por Carlos III en 1767, el edificio de la Casa Profesa fue convertido en Universidad de Sevilla. Hasta 1927 fue respetada básicamente su estructura. Con el traslado de la Universidad a la Real Fábrica de Tabacos de la ciudad en 1956, el edificio fue reinventado de nuevo, siendo rehecha la fachada exterior y partes completas del interior con miras a adaptarla a sede de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla.
En su interior se encuentra el Panteón de sevillanos Ilustres, creado entre 1970 y 1972 a instancias de Florentino Pérez Embid.


El Retablo Mayor contiene pinturas de Juan de Roelas, Girolamo Lucenti y esculturas de Martínez Montañés

Horario de visita: todos los días de 11:00 a 13.00 y de 19:00 a 21:00

Más información: iaph

Casa Consistorial, parte renacentista (1527/1599)


Coincidiendo con la boda del emperador Carlos V con Isabel de Portugal en los Reales Alcázares de Sevilla, se decidió construir este edificio para que fuera la representación del poder y de la importancia que había adquirido la ciudad en aquella época a partir del monopolio comercial con Las Indias. En un principio se encontraba unido al Convento Casa Grande de San Francisco y es posiblemente por el arquillo existente por donde se permitía el acceso al compás del convento.
Las trazas del edificio y su esquema decorativo son de 1528 y las realizó Diego de Riaño quien no pudo finalizar su construcción que se retrasó hasta 1532. La ejecución en el periodo comprendido entre 1535 y 1560 la continuó uno de sus discípulos, Juan Sánchez, quien realizó la fachada a la Plaza de San Francisco y la escalera.
Posteriormente, entre 1561 y 1569 la dirección de la obra corrió a cargo de Hernán Ruiz II. A él se le atribuyen la planta sobre el arquillo, por similitudes en su uso decorativo habitual, y la cúpula de la escalera del archivo. También se encuentran indicios de su actuación en la planta alta de la fachada a la Plaza de San Francisco
A Hernán Ruiz II le sucedió Benvenuto Tortello entre 1569 y 1571, atribuyéndose al mismo la Capilla del Concejo.
Durante el siglo XIX sufrió un proceso de ampliación y reforma, elevándose una nueva planta. De este periodo es la Fachada a la Plaza Nueva, 1861, de Balbino Marrón, y la ampliación hacia la Plaza de San Francisco en 1868 de Demetrio de los Ríos. Las últimas reformas y restauraciones datan de 1989-1992 a cargo de Aurelio del Pozo.

-Fachada Plateresca.


En el interior destaca La Sala Capitular Baja, cubierta con bóveda vaída acasetonada de carácter renacentista, decorada con figuras de reyes y emblemas del emperador Carlos V y de la ciudad.






Tríptico del Maestro de la Mendicidad (obra cumbre del primer renacimiento andaluz)
Santas Justa y Rufina de Juan de Espinal (1.760)
-El Apeadero, sala rectangular paralela a la fachada de la Plaza de San Francisco, con elementos híbridos entre el gótico y el renacentista plateresco




-De la escalera destaca la cúpula de remate que la cubre, ya que en su época representó un avance artístico y técnico, atribuido a Hernán Ruiz II (el autor del remate renacentista de la Giralda), y la pintura de San Fernando, que antaño estuvo situada en la puerta histórica de mismo nombre.



-Vestíbulo de la primera planta y antesala de la Sala Capitular



-Sala Capitular que dispone de un notable artesonado de madera, dorado y estofado, que guarda cierta relación con el del techo del Salón de Carlos V del Alcázar. Lateralmente a esta sala se halla el Archivo del Ayuntamiento y Contaduría, que constituye una pieza alargada hacia la Plaza de San Francisco y la Avenida. En su decoración encontramos las hornacinas, las pilastras de grutescos al oeste y dos parejas de columnas como vestigios de la obra renacentista que persistieron al siglo XIX.


La Procesión de Santa Clara, Juan de Valdés Leal (1653)

Horario de visitas concertadas: de lunes a jueves dos sesiones (19:00 y 20:00), los sábados a las 10:00. Enlace web.
Más información: iaph

sábado, 12 de julio de 2014

Archivo de Indias (1583/1598)


La Lonja es un caso muy especial en la transformación sufrida por la ciudad en el siglo XVI y durante el reinado de Felipe II, que va unido al desarrollo económico fomentado por el auge imparable de un sector de la sociedad, el de los cargadores de Indias.
Ante la falta de un espacio donde darse encuentro los comerciantes de Sevilla, hasta principios del siglo XVI lo hacían en las Gradas de la Catedral, y para evitar esta costumbre, el cabildo eclesiástico rodeó el templo con columnas y cadenas para evitar así el acceso de cabalgaduras y entorpecer el trasiego de viandantes. Por lo tanto hubo la necesidad de levantar un edificio de nueva planta que solucionara esta disputa entre mercaderes y eclesiásticos. 
Aunque según consta en la lápida colocada encima de la puerta Norte, la Lonja empieza a utilizarse el 14 de agosto de 1589, existen testimonios que avalan que los comerciantes no comenzaron a utilizarla hasta mediados del siglo XVII. Es posible que su uso fuese como provisional para actividades más significativas como elecciones, audiencias, juntas generales, etc. La amplitud del edificio hizo que solo se utilizase la planta baja, el Consulado nunca llegó a ocupar la alta. Por ello no es de extrañar que la planta alta se cediera para otros usos. Entre 1660 y 1674, se instaló la Academia de Pintura que fundó Bartolomé Esteban Murillo.
El abandono del edificio se inició en 1717 cuando fue trasladada la Casa de Contratación a Cádiz, pasando a esta ciudad junto con el Consulado, quedando en Sevilla solo una delegación o Diputación de comercio. A partir de esta fecha diversas dependencias serán usadas por otras instituciones, hasta que por Real Orden, de 1784, Carlos III decide instalar el Archivo de Indias, con el objetivo de centralizar en un edificio la documentación referente a la administración de las colonias españolas.
El edificio fue construido entre 1583 y 1598 por Juan de Minjares y Alonso de Vandelvira, existiendo también atribuciones referidas a Juan de Herrera. Se reformó en 1785 para adecuarlo al nuevo uso como Archivo de Indias, siendo redecorada la escalera en el siglo XVIII por Lucas Cintora.

Horario de visitas: de lunes a sábado de 9:30 a 17:00, y los domingos y festivos de 10:00 a 14:00

Fotos:

Exterior del edificio
Pasillos de la planta superior con las impresionantes bóvedas
Escalera principal y vestíbulo
Gran patio central
Más información: iaph